
María José Romero Toscano. Enfermera, terapeuta y mujer alquimista.
Llega San Valentín, buscando despertar corazones dormidos, avivar el fuego del amor y encender las miradas de los enamorados. Un San Valentín enfocado al amor romántico y pasional, que como experiencia humana y sumamente legítima merece ser vivida, aunque sólo sea una vez en la vida.
Sin embargo, merece mencionar que detrás de la esperada caja de bombones y el ramo de flores, se esconde la necesidad de experimentar un amor envuelto en perfección idealizada; que trascurrido el tiempo de barbecho y extinguido la hoguera de la pasión inicial, el velo que impedía ver lo que siempre había estado, cae, dejando al descubierto una verdad desnuda de adornos y artificios. Afrontar dicha verdad, supone un gran acto de valentía y no siempre el resultado consuela a un corazón que se siente herido o traicionado.